Consejos para derrotar al Huerfano de Kos en Bloodborne

Consejos para derrotar al Huerfano de Kos en Bloodborne
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Tanto Bloodborne como el resto de juegos de From Software pueden ser frustrantes en ocasiones. Se caracterizan por un nivel exigente de habilidad y tener mucha paciencia, pero la gratificación que se obtiene cuando consigues derrotar a uno de los jefes es inmensa. El Huérfano de Kos es uno de esos combates que requieren mucha concentración para superarlo y más viniendo del DLC Antiguos Cazadores que brilla por ser un reto todavía más complicado.

Para ayudaros en este particular periplo os dejamos algunos consejos y trucos que pueden seros útiles a la hora de enfrentar este combate.

El Huérfano de Kos

En el amplio lore de Bloodborne existe la figura de Kos, un ''Grande'' que terminó por infectar a una aldea entera y que encontró la muerte. El hijo que dejó atrás estando embarazada es quién se conoce como El Huérfano de Kos y es el origen de la Pesadilla del Cazador. También es el jefe final del DLC y uno de los enfrentamientos más difíciles que encontraremos en general.

Su apariencia es perturbadora e inquietante pareciendo un cadáver que porta un hacha hecha de carne que es ni más ni menos que su placenta. No nos va a dar tregua en ningún momento por lo que es recomendable controlar el timing de sus patrones . El parry es una opción más que recomendable en estos casos.

Cómo matar al Huérfano de Kos

Cómo derrotar a este jefe

No hay una forma sencilla de derrotar a este ser. El enfrentamiento se divide en dos fases en las cuales el enemigo es muy agresivo. Atacar de frente y de forma compulsiva es lo último que debéis hacer. Sin embargo, intentad permanecer lo más cerca posible —y como en la gran mayoría de jefes del juego— esquivar hacia la izquierda puede ser vuestra salvación.

En este aspecto es recomendable ser precisos, ya que más vale un único movimiento calculado que gastar la barra de resistencia con demasiados movimientos.

Como os adelantábamos, tener controlados los patrones de ataque del jefe y la velocidad de acción puede ser fundamental. Para contrarrestar sus ataques lo ideal es utilizar la pistola y hacer un ataque visceral. Sobretodo hay que tener controlada su placenta, porque puede realizar un barrido con ella de bastante alcance que quita bastante vida.

Para curarnos, lo fundamental sería hacerlo de forma rápida cerca de él cuando hayamos esquivado y preferiblemente a su espalda. El sonido también es un buen indicativo para guiarnos, ya que suele chillar de forma histérica cuando va a actuar.

Derrotar a Kos

Con estas pautas, y unos cuantos intentos, es posible llegar a la segunda fase. Le aparecerán una especie de alas y se volverá más frenético. Lo interesante es encontrar los momentos en los que durante unos segundos se queda en el suelo quieto, generalmente después de hacer el combo de tres ataques.

Hay que tener cuidado también cuando salte, ya que lo perderemos por un momento de vista. En ese momento recomendamos rodar lo más lejos posible de nuestra posición, ya que no sólo caerá encima nuestra, sino que también nos lanzará un reguero de sangre.

Por lo general no es un jefe especialmente rápido, pero sí bastante potente. Sus ataques desenfrenados se combinan con segundos de pausa en los que hay que aprovechar para poco a poco bajarle la vida. Si además os hacéis valer de algún objeto como el papel de rayos aumentarán las posibilidades de victoria.

Si Bloodborne, Dark Souls o Sekiro tuvieran un juego al estilo Hollow Knight, así serían sus enemigos

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