Ben Whishaw, el Q de la era Daniel Craig, ha puesto sobre la mesa la gran pregunta que ronda a la franquicia en plena búsqueda del nuevo 007: ¿qué debe ser James Bond a partir de ahora? Su respuesta no admite matices: hay que "reinventarla por completo".
Whishaw, de 46 años, interpretó al intendente que dirige el equipo de investigación y desarrollo del MI6 en tres películas de la saga, tras relevar a John Cleese en el papel. Debutó en Skyfall (2012), repitió en Spectre (2015) y se despidió del personaje en Sin tiempo para morir (2021), la última aventura de Craig como el agente secreto.
El relevo del 007, en su recta final
En la entrevista con The Sunday Times, el actor se detuvo a reflexionar sobre el futuro de la franquicia sin andarse con rodeos: "El mundo ha cambiado muchísimo desde la última película de Bond, así que hay que encontrar qué es lo relevante de ella. Creo que hay que reinventarla por completo. Pero no me toca a mí decirlo".
La caza del próximo Bond arrancó en mayo y, según se cree, ya habría alcanzado su recta final. Entre los nombres que suenan para el esmoquin más codiciado del cine figuran Callum Turner, Jack Lowden y Josh O'Connor, aspirantes a relevar a un Daniel Craig que tomó el testigo del agente en 2006.
Mientras, la maquinaria sigue engranada: la siguiente entrega está en desarrollo y todavía no tiene título. El año pasado se anunció que Steven Knight, el cerebro de Peaky Blinders, se encargaría del guion; Amy Pascal y David Heyman ejercerán de productores, y Denis Villeneuve, el hombre de Dune, dirigirá.
Un Q "insatisfactorio"
Whishaw también confesó una espinita clavada con su paso por la saga: su Q le resultó "insatisfactorio", porque las películas mencionan de pasada la sexualidad del personaje y nunca vuelven a retomarla. El actor, que salió del armario en 2013, restó hierro al asunto con una de esas frases que quedan para el recuerdo: "Rara vez pienso en Bond. Sería raro".
Sobre la fiebre especulativa con el relevo de Craig, desveló una curiosidad de rodaje: el hermetismo es absoluto. "La gente se vuelve loca con esto. Es un hype deliberado. Cuando trabajas en una de estas películas, todo es increíblemente secreto, casi como ser un espía. Solo te dan las páginas del guion en las que sales. Es una maniobra para crear suspense y glamour, pero tiene su gracia". De momento, ni un solo nombre confirmado para el 007. Y si hay algo que la casa Bond domina a la perfección, precisamente, es guardar secretos.
Foto | Sony Pictures
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