Lo de Digger no es un tropiezo. Es un agujero de 245 millones de dólares en manos de Warner Bros. La sátira ambiental que Alejandro G. Iñárritu rodó con Tom Cruise como magnate petrolero lleva tres semanas en cartel, se ha quedado fuera de 2.535 salas de las 3.321 en las que se estrenó y ya solo se habla de ella para medir el tamaño del desastre.
Las cifras del desastre: el presupuesto de producción se disparó de los 125 millones iniciales a entre 160 y 180 millones, y Warner echó otros 100 en marketing. La cinta ha recaudado 37,7 millones en todo el mundo desde su estreno el 2 de octubre, tras caer un 60% en Estados Unidos en su segundo fin de semana y perder 2.535 salas en el tercero, la décima mayor caída de salas registrada. Para llegar a equilibrio, los analistas hablan de 350 millones; un portavoz del estudio matizó a Variety que para ellos el punto de equilibrio estaba en 300. Con esos números, la previsión es que termine su recorrido con unos 50 millones globales.
El film y su director: detrás de la cámara está Alejandro G. Iñárritu, tras ganar el Óscar con "Birdman" y "El renacido", y aquí firma una sátira ambiental de tono adulto, rodada en VistaVision y protagonizada por un Tom Cruise que se desprende del héroe de acción para encarnar a Digger Rockwell, un magnate petrolero cuya empresa desata una catástrofe. Le acompañan Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons, según la ficha de la película en decine21. Las críticas fueron tan malas que Warner lanzó una campaña en redes invitando al público a decidir por sí mismo; la crítica de Espinof a "Digger" la despachó como "un rollo" pese a destacar el papel de Cruise.
El contexto del estudio: la BBC presenta "Digger" como el último estreno independiente de Warner antes de su adquisición por Paramount. No es del todo así: el 6 de octubre, Paramount Skydance Corporation cerró la compra de Warner Bros. Discovery por unos 110.000 millones de dólares, y la compañía resultante se llama Skydance. La película llega, además, con los dos copresidentes del estudio que la aprobaron, Mike De Luca y Pam Abdy, fuera de la compañía justo cuando "Digger" llegaba a las salas. A eso se suma que Cruise tiene un contrato que le permite cobrar un porcentaje de los ingresos antes de que el estudio recupere gastos, lo que alarga el horizonte de pérdidas.
El otro fracaso del finde: el mismo fin de semana llegó a los cines "The Social Reckoning", la secuela de "La red social" que Aaron Sorkin escribe y dirige para Sony. En su primer fin de semana en Estados Unidos recaudó 5,5 millones de dólares, frente a los 22 de su predecesora en 2010; mundialmente se queda en nueve. Mikey Madison encarna a Frances Haugen, la filtradora de Facebook que en 2021 entregó documentos internos al Wall Street Journal; Jeremy Strong es Mark Zuckerberg y Jeremy Allen White completa el reparto. La BBC escribe "Haugan" en su texto, pero la filtradora se apellida Haugen.
"Digger" es el primer disgusto del Warner que acaba de nacer de la fusión con Skydance, y cae sobre un estudio que ya no tiene a los dos directivos que lo aprobaron. La pregunta, ahora, es cuánto tarda en llegar a Max, la plataforma del grupo, donde una ventana corta de streaming podría recortar pérdidas. Warner no ha fechado el salto. Mientras tanto, Tom Cruise sigue diciendo que se concentra en hacer películas que "trasciendan, perduren y evolucionen", dejando de lado los fines de semana de estreno. A la vista está que "Digger", al menos, va a perdurar: en las listas de los mayores fracasos de Hollywood.
Foto | Warner Bros.
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