Star Wars: Galactic Racer salió a la venta el 6 de octubre de 2026. Si ya juegas, sabes de qué va esto: todo Star Wars que se precie viene con sus bichitos raros, y aquí el rey del cotarro es Biddy Blas. ¿Por qué se ha vuelto tan popular? Pues porque su actor de voz se lo está pasando en grande, y lleva razón: a día de hoy ya tenemos aquello de "SCRIB DOON" grabado a fuego en el cerebro.
Aunque no busques contenido de Galactic Racer, el tipo te aparece igual; a Craig Derrick, productor ejecutivo de Lucasfilm Games, le ha pasado lo mismo, y lo ha comentado en X: "El algoritmo sigue priorizando correctamente a Mister Biddy Blas. Me encanta."
Blas, según cómo funciona el fandom de la saga, es un Glup Shitto de manual; o sea, un personaje secundario, supuestamente prescindible, que se cuela en el corazón de la parroquia sin pedir permiso. Y eso que no es el primer crocin en aparecer en Star Wars: ese honor lo tiene 'Solo: A Star Wars Story' (2018). Como especie son relativamente nuevos en el canon, así que seamos sinceros: lo único que dice la ficha de los crocin es que llevan gafas para proteger sus ojos sensibles de la luz solar, dado que en su planeta natal, Croce, viven en grandes cavernas.
En el caso de Biddy, uno se imaginaría que las necesita más bien para no quemarse la córnea con el brillo de su (supuesto) talento sobre ruedas y de su naciente fama intergalárica. Él insiste en que esa fama ya la tiene, supuestamente ganada a pulso como jugador de Huttball y trompetista de jatz (que no jizz, la diferencia entre ambos géneros).
Es la mezcla justa de voz chillona, delirante y feo para colarse entre los personajes Star Wars históricos. Donde debe estar, porque es Biddy Blas. Recuerda el nombre, porque ha venido para quedarse, como mínimo, en los corazones de la gente.
Foto | Lucasfilm
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